Es un mundo de asombro y velocidad lenta, digamos más humana. Pausada y descriptiva, llena de esos detalles que hoy reclama el periodismo para convertir la aventura en textos. Pero también, para convertir la locura de viajar en aprendizaje y el encuentro de una mejor versión del profesional, el colombiano y el ser humano.

Es un mundo de asombro y velocidad lenta, digamos más humana. Pausada y descriptiva, llena de esos detalles que hoy reclama el periodismo para convertir la aventura en textos. Pero también, para convertir la locura de viajar en aprendizaje y el encuentro de una mejor versión del profesional, el colombiano y el ser humano.

Es un mundo de asombro y velocidad lenta, digamos más humana. Pausada y descriptiva, llena de esos detalles que hoy reclama el periodismo para convertir la aventura en textos. Pero también, para convertir la locura de viajar en aprendizaje y el encuentro de una mejor versión del profesional, el colombiano y el ser humano. Ver articulo completo